Vuelta Vertical: del Mediterráneo al Atlántico
Solo han pasado cinco días desde que soltamos amarras en Castellón para comenzar la travesía que nos llevará, durante aproximadamente un año, a conectar los dos círculos polares a vela.
Lo que hace apenas unos días era un sueño empieza, por fin, a convertirse en realidad.
La Vuelta Vertical ya está en marcha.

Ya navegamos por el Atlántico
Hemos dejado atrás el Mediterráneo y ya estamos navegando por el primero de los grandes océanos de esta vuelta al mundo: el Atlántico.
La próxima gran etapa será una travesía de más de 5.000 millas, desde España hasta Uruguay.
Antes haremos una parada técnica en Puerto Sherry, Cádiz, para realizar una última revisión médica y terminar de preparar todo antes del gran cruce.
En apenas cinco días ya hemos vivido muchas primeras veces.
Nos han acompañado los delfines, hemos atravesado nuestra primera tormenta eléctrica y hemos contemplado el rayo verde justo en el momento en que el sol desaparecía bajo el horizonte.
Ahora navegamos entre dos continentes.
Escribo estas palabras al atardecer, mientras avanzamos entre Tarifa y Marruecos. Desde el barco parecen estar increíblemente cerca.
Puedes navegar con nosotros desde casa
Desde que salimos de Castellón estamos retransmitiendo la travesía durante las 24 horas del día.
A bordo llevamos tres cámaras instaladas en cubierta y compartimos también la información del plotter en tiempo real.
Así puedes seguir nuestra posición, ver cómo evoluciona la navegación y subirte a bordo desde cualquier lugar del mundo.
👉 SEGUIR LA VUELTA VERTICAL EN DIRECTO
El directo permite retroceder hasta doce horas para recuperar cualquier momento que te hayas perdido.
También puedes participar en el chat. Se ha creado un ambiente precioso y nosotros os vamos leyendo desde el barco siempre que podemos.
De verdad que vuestra compañía se siente a bordo.
Quienes nos habéis acompañado desde el comienzo ya habéis podido ver:
- Nuestra primera tormenta eléctrica.
- Un fondeo estratégico mientras esperábamos una ventana meteorológica.
- El paso y el repostaje en Gibraltar.
- Una navegación a 11 nudos con un Atlántico que comenzaba a despertar.
Es la primera vez que intentamos retransmitir una expedición de estas características durante las 24 horas, así que también estamos aprendiendo y ajustando todo sobre la marcha.
Una salida que todavía estamos procesando
Lo que vivimos el sábado 15 durante la salida desde Castellón fue difícil de explicar.

Fue una auténtica locura de emoción, cariño y apoyo.
Más de veinte barcos nos acompañaron en flotilla mientras las escaleras de la plaza del puerto se llenaban de personas que habían venido a despedirnos.
Había amigos, familiares, conocidos y muchas personas a las que todavía no conocíamos, pero que desde ese día ya forman parte de esta historia.
Algunas llegaron desde distintos puntos de la península en tren o en coche. Otras se desplazaron en velero e incluso hubo quienes volaron desde Baleares solamente para acompañarnos durante la salida.
Fue realmente impresionante.
Jamás habríamos imaginado una despedida así y, varios días después, todavía seguimos procesando todo lo que vivimos.
Una despedida que no fue fácil
Esta despedida, en concreto, no fue sencilla.
Ya echaba de menos a algunas de las personas más cercanas incluso antes de darles el último abrazo.
Pero salir tan arropados hizo que ese momento fuera mucho más agradable y llevadero.
La energía colectiva, los barcos navegando a nuestro lado, las personas saludando desde tierra y todas las muestras de cariño nos dieron el impulso que necesitábamos para comenzar esta aventura.
Gracias por tanto.



