El desafío más grande en el que me he embarcado nunca
Hoy te escribo bajo la lluvia que no cesa y que nos impide avanzar con algunos de los trabajos pendientes de varadero.
Así que aprovecho este paréntesis forzado para contarte en detalle todo sobre el desafío más grande en el que me he embarcado nunca: la Vuelta Vertical.
En la fase previa a zarpar
Estamos justo en ese momento anterior a la salida.
La preparación de un gran desafío suele ser una de las fases más complejas. Quizá solo superada por los momentos extremos que enfrentaremos durante la travesía, que seguro los habrá.
Una vuelta al mundo de este calibre es algo que nunca imaginé hacer y que, a la vez, parece el paso natural después de todas las travesías que me han traído hasta aquí.
Desde aquel primer cruce como barcostopista en 2014 hasta hoy, he ido buscando desafíos que me hicieran crecer.
Primero fueron las travesías oceánicas en los trópicos. Después, zonas más complejas. Y entonces llegó la Antártida, que me abrió la mente y cambió por completo mi forma de navegar.
Navegar entre hielos, en un lugar tan remoto, transforma cómo piensas, cómo decides y cómo actúas.
Pero, sin duda, la travesía del Pacífico Sur en invierno que realizamos hace un par de años ha sido la más desafiante que he vivido y una de las que más me ha marcado.
Estuvimos navegando durante más de 20 días con una enorme incertidumbre meteorológica en los mares del sur, bajo el paso constante de borrascas.
Así nació la idea de la Vuelta Vertical
A finales de diciembre de 2024, poco después de comprar mi barco, Jimmy Cornell, fundador de la ARC, dio a conocer su próximo proyecto: High Latitude Challenge, una travesía para amantes de lo extremo.
Tras varias reuniones, vimos que no terminaba de encajarnos.
Queríamos hacer algo parecido, sí, pero en formato reto. No en formato flotilla.
Lo bueno es que la semilla ya estaba plantada.
Así que, conversando, imaginando y soñando, nació la idea de la Vuelta Vertical: una vuelta al mundo en sentido sur-norte, en la que circunnavegaremos la Antártida y navegaremos también el Paso del Noroeste, uniendo los cinco océanos y los dos círculos polares.
Se trata de un proyecto muy único.
En la fase de documentación apenas hemos encontrado referentes. De hecho, de la ruta que planteamos no hemos encontrado a nadie que la haya realizado antes.
¿Cómo paralizarlo todo durante un año?
Y aquí llega la gran pregunta.
Yo acababa de comprar un barco.
¿Cómo paralizar todo ahora durante, como mínimo, un año?
¿Tú lo harías?
Para mí no ha sido una decisión fácil. Pero lo veo como una gran oportunidad de vida y también de crecimiento profesional.
¿Cuánta gente conoces que pueda, y quiera, paralizar un año de su vida para embarcarse en un reto personal de esta magnitud?
Yo no he querido dejar pasar la oportunidad.
No es el “mejor momento”. Aunque, si lo pienso bien, ¿cuándo lo es?
Sin cumplir siquiera un año desde que compré mi barco, ya estoy completamente volcada en este proyecto.
Pero siento que este año de navegación será un año de vida multiplicado por diez: un máster en navegación, comunicación, toma de decisiones y presencia plena.
Una gran apuesta personal
De momento, este proyecto es autofinanciado.
Es una gran apuesta personal.
Por suerte, ya contamos con empresas que se han sumado al reto aportando material, tecnología y apoyo técnico:
B&G
Somos orgullosamente embajadores oro, equipando el barco con tecnología de navegación y cartas C-MAP mundiales.
Sole Advance
Nos proporciona una hélice de gran potencia, clave para zonas difíciles.
Pinturas Cadroy + Hempel
Nos han guiado para cambiar a antifouling de silicona, que reduce la fricción y se autolimpia: ideal para largas navegaciones.
Nautric + TruDesign
Realizan el cambio completo de llaves de fondo para ganar seguridad y durabilidad.
Sun Solution
Instala placas solares bifaciales, que aprovechan tanto el sol como el reflejo del mar o del hielo.
RG Inox
Refuerza nuestros guardamancebos, vitales para la seguridad en cubierta.
PredictWind
Nos acompaña con su software meteorológico avanzado.
Si conoces alguna empresa, del sector náutico o de fuera de él, a la que pueda interesarle formar parte de este reto, estamos en plena búsqueda de patrocinadores.
Mucho más que navegar
Esta vuelta al mundo implica mucho más que navegar.
Horas de llamadas, correos, logística, imprevistos y toma de decisiones.
Todo eso no se ve en las fotos, pero es la base silenciosa de cada travesía.
Y aunque también estoy disfrutando esta parte, no te voy a engañar: es muy intenso.
La Vuelta Vertical no es solo un itinerario en un mapa.
Ya es una realidad.
Y quería compartirlo contigo ahora, desde este presente lleno de preparación, incertidumbre y emoción.
Gracias por acompañarme también en este tramo del camino.
Lo más difícil suele ser llegar al día de la salida.
Una vez en el mar, todo fluye…
O, mejor dicho, aprenderemos a fluir con él.


